Estrategias de precios

By | diciembre 12, 2016

Estrategias de precios

Fijación y estrategias de precios

La fijación de precios es una de las decisiones más importantes que se deben tomar con respecto a un producto ya que afecta directamente las utilidades de la empresa que lo vende. Precios demasiado altos podrían significar un bajo volumen de ventas, mientras que precios demasiado bajos podrían significar un buen volumen de ventas pero un bajo margen de ganancia.

Otros factores a considerar son la percepción que tienen los consumidores con respecto al valor del producto (y, por tanto, el valor que estarían dispuestos a pagar por él), su sensibilidad ante los precios (qué tanto toman en cuenta los precios al momento de comprar el producto), y su capacidad económica (qué tanto están en condiciones de pagar precios altos).

Sin embargo, hoy en día, debido a la gran cantidad de productos ofertados en el mercado, el principal factor que se debe tomar en cuenta al momento de fijar los precios son los precios del mercado, es decir, los precios de los productos similares que existen en el mercado.

Teniendo en cuenta los precios del mercado, veamos a continuación cuales son las principales estrategias que existen con respecto al precio:

Precios bajos

La estrategia de precios bajos consiste en fijar precios bajos en comparación al precio promedio del mercado.

Lo que se suele buscar con esta estrategia es obtener un buen volumen de ventas, una rápida penetración de mercado, una rápida acogida del producto, o que éste se haga rápidamente conocido.

Precios promedio

La estrategia de precios promedio consiste en fijar precios iguales o cercanos al precio promedio del mercado.

Precios altos

La estrategia de precios altos consiste en fijar precios altos en comparación al precio promedio del mercado. 

Lo que se suele buscar con esta estrategia es obtener un buen margen de ganancia por producto, crear en éste una sensación de calidad, estatus o prestigio (y así atraer especialmente a los consumidores que buscan estas características), y aprovechar las compras hechas como producto de la novedad del producto (las compras hechas por consumidores que lo compran al sentirse atraídos por su novedad).

“Fijar precios altos suele significar un alto margen de ganancia por producto, pero también un bajo volumen de ventas, por lo que es recomendable utilizar esta estrategia solo cuando los consumidores que conforman el mercado objetivo son poco sensibles a los precios, cuentan con suficiente capacidad económica como para pagar el precio pedido, buscan otras características en el producto antes que el precio, y el producto ofertado realmente es de buena calidad como para justificar su precio”, comentó Salomón Juan Marcos Villarreal, presidente de Grupo Denim.